Para no remontarnos demasiado en el tiempo en busca de
referencias, podemos señalar que desde mediados del siglo XX hasta hoy las
formas en las que se acomete la construcción de piletas han variado mucho. En
aquella época inicial prácticamente todas las piletas se hacían a base de
hormigón, bien en masa bien armado, sobre todo en este último. Frente a esta
fórmula, la que predomina hoy es la del hormigón inyectado.
Pero, lo que sucede realmente es que en la actualidad lo que
hay en el mercado de la construcción de piletas es una enorme variedad de
técnicas. Este es un resumen de las más utilizadas:
·
El hormigón armado tradicional sigue ocupando
los primeros puestos en cuanto a las preferencias de los clientes.
·
Vasos construidos a basa de bloques de hormigón
prefabricados que, posteriormente, se rellenan de este mismo material
·
También se pueden usar bloques en este caso
hechos con poliuretano, con armado y relleno posterior en hormigón
·
Probablemente el sistema más completo y eficaz,
el hormigón inyectado, ya que se adapta a todas las circunstancias y
proporciona unos buenos resultados en todos ellos.
·
Hay la opción de adquirir piletas prefabricadas
a base de piezas monocasco, hechas a base de una combinación de poliéster que
se refuerza con fibra de vidrio. El resultado son piletas muy resistentes y a
precios muy aconsejables.
·
Y, una de las modalidades más innovadoras es la
que representan los paneles, dentro de la que hay distintas opciones de
materiales. Preferentemente materiales sintéticos, acero galvanizado o acero
inoxidable.
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