Muchos propietarios valoran la
posibilidad de instalar cubiertas en sus
piletas, sobre todo aquellos que viven en zonas de climas templados en los
que apetece prolongar la temporada de baños. Porque, la principal función de
estos accesorios es la de conservar el agua de las piletas a una temperatura
agradable, incluso los días nublados o lluviosos.
Para poder colocar una cubierta en nuestra pileta necesitamos tener un mínimo
de espacio disponible en el que poder instalar la estructura, aunque existen
tantos modelos en el mercado que es difícil no encontrar una que se adapte a
nuestras condiciones. En principio hay dos tipos diferentes, las fijas y las
móviles.
Las estructuras fijas se encuentran disponibles, a su vez, en distintos
materiales. La estructura suele ser de a aluminio o hierro, materiales
duraderos y resistentes. Mejor el primero, pues es más ligero. Pero hay quienes
optan por la madera por razones estéticas, aunque es necesario someterla a un
tratamiento especial, sobre todo antihumedad.
En cuanto a la cubierta en sí, dependiendo de las dimensiones se opta por un
material acrílico, en las más pequeñas, o por plástico transparente en las de
mayores dimensiones para no sobrecargar de peso. En ambos casos suelen ser
fórmulas especialmente diseñadas para filtrar los rayos solares.
Un aspecto imprescindible, sea cuál sea la pileta que elijamos es que
sea un recinto completamente hermético, porque si no será imposible que cumpla
su función. Hay que revisar bien todas las juntas, con máxima atención en las
puertas para que su eficacia sea del cien por cien.
Aquí podéis consultar otro artículo con información sobre las cubiertas para piletas
Aquí podéis consultar otro artículo con información sobre las cubiertas para piletas

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