Una estación estival tan calurosa que pocos recuerdan
temperaturas similares tan continuadas, está haciendo especialmente incómoda la
vida en ciudades como Córdoba. Los vecinos buscan paliar el calor acudiendo a
las piletas públicas. Pero claro, todos tienen la misma idea y eso está
llevando a que estas instalaciones se colapsen.
Se están produciendo imágenes disparatadas, porque los
frustrados bañistas tienen que estar esperando fuera a que salga alguien del
agua para poder sumergirse. Y no digamos en las horas punta. En concreto, la
máxima afluencia se está concentrando a las 15 horas, momento en el que es casi
imposible llegar a las piletas.
Los responsables de algunos de estos centros están
intentando buscar soluciones con las que se puedan paliar, al menos en parte,
estas situaciones. Si hay una pileta en la que las dificultades sean
espacialmente significativas es en la del Parque Sarmiento. Y eso, teniendo en
cuenta que su extensión es nada menos que de dos mil metros cuadrados. Pero su
capacidad, fijada en los 1.300 usuarios en el agua, se está superando con
creces.
Según palabras del director de Deportes, se está teniendo
que organizar una especie de reciclaje. Los ciudadanos tienen que esperar cola
y solo van accediendo a las instalaciones en la medida en que hay usuarios que
las abandonan. Daniel Gracco señala que son conscientes de que son medidas
incómodas y que generan un gran malestar, pero es lo único que se puede hacer
para no poner en peligro las seguridad de los bañistas.

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